sábado, 27 de septiembre de 2008

La sonrisa de Mercedes.




7:30 p.m. Camino por los alrededores del centro de Convenciones "Scencia" de la Molina, junto a mi madre.
9:00 p.m La gente aplaude para que comience el tan esperado concierto, sus rostros reflejan emoción. Recuerdo que se prendían las luces azules, y eso hacía que nos entusiasmaramos más, estaba a punto de empezar la función.

Comenzó cerca de las 9:30 o después, no recuerdo la hora exacta. Inició con tres canciones que no eran suyas y menciono a los compositores. Se vistió de negro con un poncho rojo y como en muchas actuaciones, se sentó en un sillón. Sus arrugas se notaban, tosía y tosía.."ya está mayor", escuche decir a mi lado. Que importa pensé, igual canta hermoso.

Le recitó un poema a Violeta Parra. Interpretó la canción tan esperada por todos, la que hizo que todos cantaran, aplaudieran, gritaran, rieran y hasta lloraran: "Gracias a la vida", luego vino "Esa musiquita" de Soledad. Tomo un poco de agua, y continuó con "Chacarera del olvidado", mientras señalaba a una de las guitarras. Tosía y tosía, alguien atento a ella le alcanzó una bebida caliente y la bebió, mientras su público admirado la aplaudía.

Recuerdo que dijo: "Ojalá no tosa" y tosió y cantó "Alfonsina y el mar", me emocione mucho porque mi madre me la cantó al oído como un homenaje a mi nombre. Mientras cantaba, señalaba el piano... luego vino "El puente de los suspiros", y en los descansos, bebía su bebida caliente. La gente se puso de pie, con esa canción, mientras aplaudían. Dijo: "No sabía que hacia tanto frio en Lima", un hombre grito: "estas calentándonos", ella respondió: "Gracias" y todos aplaudimos. Siguió cantando...luego vino "Pájaro de rodillas", le entregaron unas rosas, agradeció y cantó "Deja la vida volar" y ella dejó sus manos volar... recuerdo clarito, el movimiento que hacía con sus manos... como las dejaba volar, ser libres...y así me sentía yo.

Pidió aplausos para sus músicos y ayudantes, luego cantó "Desamarra y sangra" pero antes comento que quiere grabarla junto a Charly García, cuando el reaparezca. Luego, entre tos y tos, cantó una canción en portugués, ¡Lo siento!, no recuerdo el nombre, pero sí que dijo que no era de ella. Una chica gritó: "te amamos mercedes" y todo el público se le unió y aplaudió. Después vino "Pequeñas cosas" de Joan Manuel Serrat. Las siguientes canciones emocionaron mucho más al público. "Volver a los 17", "Todo cambia", "Solo le pido a Dios", y todos las cantamos en coro.
Cerró con "La luna llena" que bailó con su paso pausado...y terminó con "María María".. Nos entregó un beso y se fue. La gente gritaba: "otra, otra, otra", nos paramos gritamos "otra otra"... la emoción del público se dejó sentir hasta la salida y en mí hasta hoy.


Gracias Magari y Hernán. Nunca olvidaré está experiencia y nada más.

1 comentario:

Maribel dijo...

Que malassssssssss xq no me llamaron, la Negra es lo maximo, no importa igual las quiero

maribel